Delegar tareas, ¿para qué? No hace falta que lo hagas todo.

Lo que nuestra experiencia nos dice, en primer lugar, es que no quieras hacerlo todo. Lo primero porque no es necesario, habrá cosas que, aunque no las hagas, no pasa nada. Las puedes programar para otros momentos y te puedes apañar inicialmente sin hacerlas.

Lo segundo, porque si haces cosas por impulsos, según te van llegando, tu vida será un caos. La apreciación de tus días será de falta de control sobre el tiempo.

¡¡No me da la vida!!

Y aquí empieza el problema de la sociedad que vivimos: no nos da la vida. ¿Has utilizado esta frase alguna vez? Nosotros si, y la gran mayoría también.

Si hicieras la prueba de apuntar en una lista durante una semana lo que piensas que vas a hacer y lo que realmente has ido haciendo, te sorprenderías. Además, no somos conscientes de en qué se nos va el tiempo: teléfono, redes sociales, televisión, recados, pereza…

Si juntamos todo tenemos un cóctel que nos pide a gritos un cambio en la planificación de nuestra vida.

no hace falta que lo hagas todo

Soluciones

La solución que proponemos es sencilla. Empieza por algo cómodo para ir transformando progresivamente tus actos y que se conviertan en hábitos productivos. Nosotros estamos en ello, cada vez más convencidos de la importancia de planificar nuestras tareas.

Técnicas

Una técnica sencilla para empezar puede ser que pienses lo que es más prioritario para ti, dentro de estas 5 áreas de la vida:

  • Familia y trabajos domésticos
  • Trabajo (laboral)
  • Salud
  • Desarrollo personal
  • Ocio

Ejemplos

Te damos ejemplos de las tareas que puede englobar cada área:

Salud: dormir, comer, hacer ejercicio, descansar, pasear…

Familia y trabajos domésticos: llevar niños al colegio, limpiar, comprar, hacer comida…

Laboral: actividad profesional diaria (trabajo), o los estudios si no trabajas

Ocio: ver a los amigos, ir al cine, tomar una cerveza…

Desarrollo personal: formación, actividades culturales, sociales, religiosas…

Recuerda que debes reflejar tareas muy concretas y detalladas.

…y ahora que hago con ellas…

Cuando las tengas elegidas, agéndalas. Hazlo por ejemplo, por semanas. Pero se realista, ten en cuenta todo el tiempo que tardas en algo. Incluye los tiempos de transporte, etc. (tiempos de transición). Ten en cuenta dejarte algún momento libre para algún imprevisto importante (únicamente algo inesperado que realmente no puedas aplazar). Y sólo agenda las tareas importantes que has elegido.
Las otras tareas, las que sean más relevantes y necesarias de hacer, agéndalas también en los huecos que te hayan quedado, si es que tienes alguno libre. No olvides que el descanso del cuerpo y de la mente deben ser prioritarios: no penalices tus cuidados dejándolos para un segundo plano hasta que desaparezcan por “falta de tiempo”. Tómate momentos para tu tranquilidad. Será beneficioso para tu salud y los que te rodean.
Si las has agendado de forma que las puedas realizar sin ir acelerado, respeta los tiempos y hazlas cuando llegue el día y la hora.
Todo lo que tienes en la agenda lo debes cumplir. Pero el resto de tareas que no son importantes, ni están en las primeras prioridades de esas 5 áreas anteriormente citadas, descártalas. No las hagas. Olvídalas. Y en todo caso, si se deben hacer, Delégalas.

Delegar si, pero ¿cómo?

Te mostramos los beneficios de delegar:

  • Depositas la confianza en otras personas, se sentirán bien aportando su dedicación.
  • Conoce otras formas de trabajar y hacer las cosas, que seguro te enriquecerán.
  • Das trabajo: repartir los recursos con otros si a uno le sobran, será reconfortante
  • Ensayas la comunicación y tu interlocutor pone en práctica la escucha activa (dos aptitudes de las cuales no estamos bien dotados la mayoría, y son fundamentales para nuestro equilibrio emocional y el de los demás)
  • Te liberas de tiempo
  • Desestresas la mente.
  • Te podrás dedicar a otras tareas y actividades más enriquecedoras o rentables y a la vez productivas, que estén más acorde con lo más importante de las 5 áreas de tu vida
Tus colaboradores de Delega Tareas de Negocio

Conclusión

La conclusión de lo que te hemos transmitido en este publicación es que vivas el presente. Identifica tus tareas de forma consciente y selecciona tus prioridades de la semana. Con este sencillo cambio estarás empezando a tomar las riendas de tus días.


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Lo que nuestra experiencia nos dice, en primer lugar, es que no quieras hacerlo todo. Lo primero porque no es necesario, habrá cosas que, aunque no las hagas, no pasa nada. Las puedes programar para otros momentos y te puedes apañar inicialmente sin hacerlas.

Lo segundo, porque si haces cosas por impulsos, según te van llegando, tu vida será un caos. La apreciación de tus días será de falta de control sobre el tiempo.

¡¡No me da la vida!!

Y aquí empieza el problema de la sociedad que vivimos: no nos da la vida. ¿Has utilizado esta frase alguna vez? Nosotros si, y la gran mayoría también.

Si hicieras la prueba de apuntar en una lista durante una semana lo que piensas que vas a hacer y lo que realmente has ido haciendo, te sorprenderías. Además, no somos conscientes de en qué se nos va el tiempo: teléfono, redes sociales, televisión, recados, pereza…

Si juntamos todo tenemos un cóctel que nos pide a gritos un cambio en la planificación de nuestra vida.

no hace falta que lo hagas todo

Soluciones

La solución que proponemos es sencilla. Empieza por algo cómodo para ir transformando progresivamente tus actos y que se conviertan en hábitos productivos. Nosotros estamos en ello, cada vez más convencidos de la importancia de planificar nuestras tareas.

Técnicas

Una técnica sencilla para empezar puede ser que pienses lo que es más prioritario para ti, dentro de estas 5 áreas de la vida:

  • Familia y trabajos domésticos
  • Trabajo (laboral)
  • Salud
  • Desarrollo personal
  • Ocio

Ejemplos

Te damos ejemplos de las tareas que puede englobar cada área:

Salud: dormir, comer, hacer ejercicio, descansar, pasear…

Familia y trabajos domésticos: llevar niños al colegio, limpiar, comprar, hacer comida…

Laboral: actividad profesional diaria (trabajo), o los estudios si no trabajas

Ocio: ver a los amigos, ir al cine, tomar una cerveza…

Desarrollo personal: formación, actividades culturales, sociales, religiosas…

Recuerda que debes reflejar tareas muy concretas y detalladas.

…y ahora que hago con ellas…

Cuando las tengas elegidas, agéndalas. Hazlo por ejemplo, por semanas. Pero se realista, ten en cuenta todo el tiempo que tardas en algo. Incluye los tiempos de transporte, etc. (tiempos de transición). Ten en cuenta dejarte algún momento libre para algún imprevisto importante (únicamente algo inesperado que realmente no puedas aplazar). Y sólo agenda las tareas importantes que has elegido.
Las otras tareas, las que sean más relevantes y necesarias de hacer, agéndalas también en los huecos que te hayan quedado, si es que tienes alguno libre. No olvides que el descanso del cuerpo y de la mente deben ser prioritarios: no penalices tus cuidados dejándolos para un segundo plano hasta que desaparezcan por “falta de tiempo”. Tómate momentos para tu tranquilidad. Será beneficioso para tu salud y los que te rodean.
Si las has agendado de forma que las puedas realizar sin ir acelerado, respeta los tiempos y hazlas cuando llegue el día y la hora.
Todo lo que tienes en la agenda lo debes cumplir. Pero el resto de tareas que no son importantes, ni están en las primeras prioridades de esas 5 áreas anteriormente citadas, descártalas. No las hagas. Olvídalas. Y en todo caso, si se deben hacer, Delégalas.

Delegar si, pero ¿cómo?

Te mostramos los beneficios de delegar:

  • Depositas la confianza en otras personas, se sentirán bien aportando su dedicación.
  • Conoce otras formas de trabajar y hacer las cosas, que seguro te enriquecerán.
  • Das trabajo: repartir los recursos con otros si a uno le sobran, será reconfortante
  • Ensayas la comunicación y tu interlocutor pone en práctica la escucha activa (dos aptitudes de las cuales no estamos bien dotados la mayoría, y son fundamentales para nuestro equilibrio emocional y el de los demás)
  • Te liberas de tiempo
  • Desestresas la mente.
  • Te podrás dedicar a otras tareas y actividades más enriquecedoras o rentables y a la vez productivas, que estén más acorde con lo más importante de las 5 áreas de tu vida
Tus colaboradores de Delega Tareas de Negocio

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La conclusión de lo que te hemos transmitido en este publicación es que vivas el presente. Identifica tus tareas de forma consciente y selecciona tus prioridades de la semana. Con este sencillo cambio estarás empezando a tomar las riendas de tus días.


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